La transición tecnológica

La tecnología como tal, es por definición “una ciencia aplicada a la resolución de problemas (…) que permite diseñar y crear bienes o servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y la satisfacción de las necesidades esenciales y los deseos de la humanidad”. La transición tecnológica ha llegado: comenzando con la tecnología digital, luego con la introducción de internet y llegando hoy en día a la inteligencia artificial, la robótica y la automatización, el avance tecnológico ha cogido ritmos impensables, al igual que el impacto (tanto positivo como negativo) que puede tener en nuestras vidas y en nuestros trabajos.

En primer lugar, en The ValueSquares preferimos referirnos a este proceso como «transición tecnológica» en vez de «transformación tecnológica» ya que creemos que se trata de un proceso continuado más que de una transformación momentánea de un estado a otro.

La transición tecnológica es una realidad en la mayoría de las empresas, que trabajan e invierten para adaptarse a nuevos modelos, más competitivos y de mayor rentabilidad. Muchos estudios vaticinan los diferentes cambios que ocurrirán a nivel laboral, los trabajos que desaparecerán, los que surgirán, las profesiones y/o las habilidades que más o menos se demandarán a la hora de buscar un empleo, entre muchas cosas más. Pero ¿dónde ubicamos lo humano en todo este contexto? Tenemos la tecnología suficiente para sobrellevar 200 años más de humanidad, pero ¿tenemos la humanidad suficiente para sobrellevar tanta tecnología? 

La importancia de la cultura organizacional

Según la encuesta de servicios analíticos de Harvard Business Review, el 55% de los encuestados identificó a la Cultura como uno de los obstáculos significativos en los esfuerzos de transformación digital de su organización. 

¿Qué haríamos con la tecnología en una empresa si las personas que trabajan en ella no pueden adaptarse al cambio o no tienen la capacidad de aprendizaje suficiente? Para poder obtener el mayor provecho de toda esta transición y minimizar el impacto negativo que puede llegar a tener, es de vital importancia que las empresas empiecen por gestionar lo humano, la cultura. 

 “El problema para muchas organizaciones, es que los líderes se han centrado en el aspecto incorrecto de la transformación digital. Están prestando atención a ‘digital’ cuando es ‘transformación’ lo que realmente importa”, afirma George Westerman, investigador científico principal de la MIT Initiative on the Digital Economy, en el estudio “Revaluación de la transformación digital”, de Harvard Business Review. 

Valores como la Colaboración, la Adaptabilidad, la Transparencia y la Integración son considerados claves para posibilitar una transición digital en una organización. Sin embargo, solo alrededor de un cuarto a casi un tercio de la base de encuestados por HBR asignó a sus culturas una puntuación alta en este aspecto.

La gestión de personas en la transición tecnológica

La gestión de personas es una parte estratégica y fundamental en esta transición y los profesionales del sector tenemos la responsabilidad de innovar en nuestras metodologías para poder liderar el cambio que las organizaciones necesitan. El cambio abarca todo el proceso de gestión de personas: desde la transformación cultural hasta la selección de personas que trabajarán en nuestra empresa

Para empezar a gestionar este tipo de transformación en las organizaciones, Melissa Swift, socia para clientes sénior y líder de Asesoría Digital de Korn Ferry aconseja empezar por realizar un inventario de cómo funcionan las cosas en la organización existente y “esto significa observar todo, desde la forma de contratar personal y cómo elegir a las personas para trabajar en su organización, hasta los motivos de recompensa”.

El foco en lo humano implica un cambio de perspectiva de lo que se hace en HR desde los años ’80, y esto conlleva un cambio de mindset y una planificación que abarca todas las etapas de la gestión de personas desde la atracción hasta la desvinculación. 

En primer lugar, es fundamental analizar y definir la cultura actual de tu organización para poder gestionarla y saber qué cambios necesita a la hora de enfrentar una transición tecnológica. A la hora de seleccionar, es fundamental tener en cuenta el cultural add, es decir elegir aquellas personas que puedan adaptarse a la cultura hacia donde se mueve tu organización. Además de los valores, otro factor que es importante observar es el potencial de crecimiento de la persona para poder evaluar cómo se desempeñará en un contexto tan cambiante y con muchas cosas por aprender. 

Por último, la cultura no solo se debe gestionar en las fases previas y durante la transición tecnológica, sino que tiene la misma importancia a la hora de medir los resultados. A pesar del hecho de que las empresas dicen que los obstáculos culturales son los mayores impedimentos para el cambio digital, menos del 10% mide el cambio cultural para determinar el éxito de la transformación digital. La mayoría de las empresas enfocan sus esfuerzos en evaluar el aumento de los ingresos, la eficacia operativa o la posición de mercado, y siendo que la cultura es la base de todo esto, es clave incluir KPI’s que permitan evaluar el impacto cultural que esto ha tenido en los equipos de trabajo. 

Si quieres seguir leyendo sobre este tema, te recomendamos el artículo ¿Te has preguntado cuál es la relación que existe entre el uso de la tecnología y la gestión de personas?

 

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